Una tremenda borrasca, con lluvia y viento, afectó de lleno a la costa gallega en diciembre de 1989, con especial incidencia en la ría de Arousa. Produjo dos muertes, una de ellas la de un vecino de Vilagarcía que iba a trabajar
La trama tenía acceso directo a los alijos que entran por la ría y distribuía su material en la provincia de Pontevedra, Ferrolterra y el norte de Portugal