La inmobiliaria tenía una deuda de 3.613 millones de euros a finales del 2012. Se trata de la segunda mayor quiebra en España tras la de Martinsa-Fadesa
La incertidumbre sobre el futuro de Grecia, al que también se rindió el Ibex 35 cayendo 0,51%, la mejora de la rentabilidad del bono alemán y el empeoramiento del español hacen que vuelva a subir.