La revista satírica, que se convirtió en un símbolo de la libertad de expresión tras sufrir un brutal atentado, recibe una lluvia de críticas desde las redes sociales
Efectivos antidisturbios de la Policía israelí irrumpieron en el recinto sagrado y fueron recibidos con piedras, bengalas y fuegos de artificio lanzados por grupos de de palestinos que se habían atrincherado en una mezquita