La ferrolana Laura Matesanz, de 12 años, halla en la playa del Porto una botella con una carta y un dibujo que fue arrojada al mar por un alumno de Florida
El movimiento Slow es una nueva forma de llevar la vida, a un ritmo más sosegado, más pleno. Sus defensores aseguran que todo es posible con un cambio de mentalidad. No hace falta ser ricos ni tampoco convertirse en unos vagos. El tiempo, recuerdan, es el que es. Cuando se agote no vamos a poder comprar más.
Tras cuarenta y cinco años en la parroquia de Baio, ha dejado sus funciones eclesiásticas. Guarda muchos recuerdos de su tiempo de sacerdocio en la comarca