Transmite su dolor y consternación por la acción de unos ciminales «sin formación religiosa ni académica». «Les han lavado el cerebro gente sin escrúpulos que se aprovecha de una situación inestable», afirma el colectivo.
Era uno de los hombres más radicales del círculo interno del presidente y le había recomendado la tibieza en sus palabras tras los sucesos de Charlottesville