Una investigación en una cueva del Reino Unido revela que poblaciones antiguas encendían y mantenían el fuego de manera deliberada, evidenciando conductas complejas que podrían haber impulsado la evolución del cerebro y el desarrollo de herramientas avanzadas.
Una investigación insta al Gobierno británico a identificar oficialmente al topo Stakeknife, involucrado en al menos catorce asesinatos y quince secuestros