En una jornada caótica de votaciones, el Ejecutivo acabó pactando con ERC, EH Bildu y BNG aprobarlo por decreto, aunque el rechazo de Junts hará que decaiga
La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo y Economía Social avisa de que el «no» a pactar la reducción de la jornada penalizará a las empresas, como ocurrió con el salario mínimo