Unos funcionarios del aeropuerto de Barajas habían detectado con rayos X una sustancia sospechosa y un juez de Madrid autorizó una entrega vigilada. Dentro había casi 141 gramos de hachís.
Son albaneses. Actuaron en Redondela, Vilaboa, Pontevedra, Santiago y Trazo. En un zulo oculto en un bosque guardaban un botín de relojes. Buscaban casas del rural apartadas en zona de monte y vegetación frondosa, a las que llegaban a pie
Botellas de vidrio y plástico, latas, vasos, toallitas, nasas y redes, objetos recurrentes en las limpiezas de la iniciativa impulsada por Afundación con colaboración del sector pesquero y marisquero