El centrocampista del Betis se ha convertido por méritos propios en uno de los personajes futbolísticos más queridos del país. Con su sentido del humor y espontaneidad, ha dejado un buen número de episodios variopintos: inolvidables posados desnudo, juergas, bromas a sus compañeros y hasta nos deleitó como comentarista de «La isla de las tentaciones»
Creció en Sada y empezó a jugar al baloncesto con quince años en Betanzos. En enero fichó por el Betis, tras un año y medio ensombrecido por las lesiones, y el resultado no pudo haber sido mejor
Obligado a dejar su carrera, el exfutbolista se dedicó a vender el cupón de la ONCE antes de reinventarse en el fútbol y crear su propio método de tecnificación