Los vigueses, que viven su situación más dramática en un lustro, se quedan a un punto del corte y visitaron la zona roja durante 59 minutos pero el empate final del Rayo le da un pequeño respiro
El desencanto con el equipo se traduce en la peor cifra de asistencia en la Liga a Chamartín desde 1994, con solo 44.000 espectadores en la Copa ante el Leganés