El máximo líder cubano lamenta no haber podido asistir a la Plaza de la Revolución para presenciar el desfile previo al Congreso del Partido Comunista.
El cónclave comunista, el primero que se realiza desde 1997, determinará el alcance del plan proyectado por el presidente para superar la crisis que arrasa el país.
Invitado por Raúl Castro, el ex presidente estadounidense cursa desde el pasado lunes su segunda visita a Cuba -la primera fue en 2002- con una intensa agenda.