Levantan una prohibición que rigió durante medio siglo, aunque no permite que se usen los inmuebles como «escuelas internacionales, agencias de prensa y organizaciones no gubernamentales»
Las reuniones con la isla castrista están marcadas desde 1996 por esa postura adoptada por el bloque a instancias de España, que condiciona los vínculos bilaterales a los avances en derechos humanos