El grupo PSA está construyendo su tercera marca alejándola de Peugeot y Citroën y reclamando en el mercado un espacio que hasta ahora no ocupa nadie: el del lujo y el refinamiento, no exento de deportividad, a la francesa. para ello se inspira en las grandes marcas galas de moda, como Chanel, Louis Vuitton o Hermés.