En 1994 se descubren casi por casualidad tres automóviles en el ático de una granja. Tres prototipos que llevaban más de 55 años bajo unas lonas pasando inadvertidos a todas las miradas en uno de los edificios del centro de pruebas que Citroën tiene cerca de París. Eran los primeros diseños de un proyecto que se iba a convertir en el citroen 2 CV, pero la Segunda guerra Mundial interrumpió su evolución.
Para Opel este Grandland X es un soplo de aire fresco que le permite cambiar el paso en el segmento que más demanda tiene en el mercado español, el de los SUV compactos. El Grandland X ofrece la tracción Multigrip, que le permite sortear cualquier tipo de terreno, y sus precios parten desde los 25.850 euros.