La reunión fue convocada por el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon para convencerles de que deben transformar en acción las buenas intenciones y las promesas.
El texto de consenso se alcanzó tras salvar la oposición de Rusia, Japón, Canadá, Suiza y Nueva Zelanda, y subraya que ese recorte es necesario para detener el efecto del calentamiento global.