Tras el primer cuarto de liga en Segunda, ocupa por primera vez en su historia un puesto de ascenso directo que ilusiona a su afición con la posibilidad del ascenso
Antes de ser titular en Eibar, el club mejoró las condiciones económicas de su contrato, a cambio de subirle la cláusula de rescisión por encima de los 10 millones para evitar una posible fuga