El caboverdiano emigró a Burela en noviembre, retomó el fútbol en el filial tras dos años inactivo y sumó tres goles y cinco asistencias con el primer equipo en los cuatro partidos que certificaron una permanencia en Preferente que parecía imposible
Logró ante el Cidade de Ribeira su cuarto triunfo consecutivo en un partido que perdía 0-2 a los 12 minutos en un campo de A Marosa abarrotado y entregado