Compartían material pedófilo y contenidos de violencia extrema, llegando a elaborar «stickers» en los que se observaba a menores muy pequeños abusados sexualmente
Ambos, pertenecientes al Grisu Femenino de Oviedo, están acusados de un delito de captación de menores, posesión de pornografía infanti, vulneración del derecho a la intimidad y utilización de menores con fines pornográficos
Contactaba con sus víctimas, se «ganaba su confianza» y les pedía imágenes de contenido sexual usando como excusa una «compensación» por una mala partida