La obra fue aprobada por el Ayuntamiento cuando era presidente de la Xunta. La casa tiene ahora otro propietario, cuyo recurso ha sido desestimado porque se construyó sobre un terreno público con un permiso temporal
La residencia de A Eiriña, cuyas plazas adjudica la Xunta, ya tiene 84 usuarios, como Eudosia y Maribel, que estuvieron en otros centros y espetan: «Nada que ver»