Las organizaciones gallegas prefieren que los alijos salgan del país caribeño porque sus cuerpos policiales no colaboran con ninguna nación y la droga fluye impunemente por la corrupción
En Galicia hay 6.155 casos activos por violencia machista. La vigilancia de las mujeres por la Policía Autonómica sigue en el aire, al no llegar Xunta y Gobierno a un acuerdo sobre la financiación de sus agentes