La pobreza, la falta de acceso a los servicios médico y el número creciente de padres que se niegan a vacunar a sus hijos, se encuentran entre las causas de este fenómeno
Pablo González cree que «no hay un problema generalizado de pobreza extrema» en la ciudad y augura que el «bajo número de solicitudes» acumule «un remanente impresionante»