Está acusado de ocultación ocultación de patrimonio y otros delitos relacionados con un apartamento que sería de su propiedad, pero aparece registrado a nombre de empresarios
Los directivos del grupo JBS confesaron que pagan sobornos al presidente de Brasil desde el 2010 y que, desde el 2005, distribuyeron entre Lula y Rousseff la suma de 80 millones de dólares