El escritor peruano ha reunido en los últimos sesenta años una prolífica obra literaria que comenzó en 1952 con la pieza de teatro «La huída del hinca».
El Premio Nobel, para el que Vargas Llosa sonaba como candidato desde hacía años, ha servido hoy para reconocer de forma definitiva una trayectoria que comenzó a deslumbrar en los años sesenta con obras como «La ciudad y los perros», «La casa verde» o «Conversación en La catedral».