Esta semana el Parlamento catalán debate una propuesta para pedir al Congreso que transfiera a la Generalitat las competencias para convocar referendos
Rubalcaba tuvo que convencer a Pere Navarro, de que se bajara del tren de lo que hasta el sábado era el derecho a decidir, para no acabar estrellado al final del trayecto y arrastrar de paso en el golpe a todo el PSOE