El considerado número 3 del Vaticano no realizó declaraciones en el tribunal, donde también se encontraban las víctimas que lo acusan de supuestos abusos sexuales
La personalidad de David Oubel, la brutalidad de sus actos; la conmoción causada y la primera condena de prisión permanente revisable refuerzan la singularidad del crimen de Moraña