A la recuperación de la torre del siglo XIX de la batería baja se suman la retirada de elementos descontextualizados y la instalación de un espacio divulgativo a la entrada del recinto
Permitirá restaurar un tramo de muralla localizado en la terraza superior y que ya había quedado parcialmente a la vista, donde se encontraron tres construcciones diferentes y otras dos a mayores.
Destacan por sus elaboradas u originales decoraciones: desde una cabeza de dragón, tallas antropomorfas o la primera inscripción en la que aparece una mujer como dueña en 1675