A nadie le cabe duda ya de que este viraje en la política de asilo de la canciller se debe más bien a la presión política que a razones de seguridad o al innegable desbordamiento de los centros de asilo
Alemania apuesta por acoger a los refugiados e incorporarlos a su mercado laboral para mitigar la caída demográfica. Los expertos apuntan a un un impacto de apenas un 1 % en la economía de la UE y creen que apenas incidirá en el empleo o en los salarios
El Gobierno de Berlín dedica 6.000 millones a hacer frente a la llegada de los refugiados, mientras Francia se compromete a acoger 24.000 personas y el Reino Unido 20.000