«Gozaba dun enorme prestixio, representaba moitas cousas para a miña xeración», di o autor do ensaio biográfico «Ricardo Carvalho Calero. O anxo da terra»
El presidente de la Xunta se pone a disposición del Concello de Santiago para seguir reclamando las estatuas del maestro Mateo a los herederos del dictador
En 1964, se plantó en la fábrica de Citroën para pedir trabajo y se lo dieron. Lo perdió en 1972 por ir a la huelga. En 1981 inauguró el Parlamento autonómico y, en 1999, habló gallego en la Eurocámara