Porsche presentó en París lo mejor de dos mundos antagónicos. Un Panamera 4 E-Hybrid de 462 caballos, capaz de consumir tan solo 2,9 litros, y un GT3 Cup reservado exclusivamente para los circuitos de alta competición.
Renault llegó a París con la gama totalmente renovada. Dejó ver el nuevo Koleos, pero también el Grand Scenic, el Zoe y la pick up Alaskan. Como ejercicio de diseño y tecnología estaba el impresionante Trezor, un biplaza eléctrico de corte futurista.
El Ampera-e puede ser una revolución en el segmento eléctrico si se confirman los datos que ofrece Opel relativos a una autonomía de entre 400 y 500 kilómetros sin recarga. El Mokka X era la otra novedad de Opel en París.
Mercedes presentó en París su marca de coches eléctricos. Bajo las siglas EQ se esconden las futuras generaciones de vehículos movidos por esta energía. Su nombre se refiere a la inteligencia eléctrica yla marca tiene previsto lanzar diez modelos antes del año 2025.
Hyundai mostró en París la nueva generación del i30 y del i10, dos modelos de peso dentro de su gama. Pero las miradas estaban puestas en el WRC con el que el próximo año afrontará el mundial de rallies y en el concept RN30 que, derivado de sus nuevos hermanos i30, quiere conquistar los circuitos.
La marca de lujo del grupo Toyota, una vez realizada la actualización híbrida de toda su gama, de la que el nuevo IS es su último eslabón, acudió al salón de París con un revolucionario UX Concept con tecnologías del futuro en forma de crossover compacto.
Presentado en primicia mundial en el salón de París, el Micra puede considerarse una revolución dentro de los coches urbanos de Nissan. Su estética es la más acertada de las cinco generaciones del pequeño japonés.
Volkswagen no desaprovechó la oportunidad de presentarse en el escaparate mundial que significa el salón de parís con su apuesta por un futuro sin humos, que la marca ubica en el 2020, fecha en la que podría aparecer la versión definitiva de su coche eléctrico I.D. , con autonomía de 600 kilómetros y que también avanzará en la conducción autónoma.
Seat anunció en París que su próximo crossover, más pequeño que el Ateca, se llamará Arona, siguiendo con las tradición de topónimos españoles, en este caso con la población canaria. Mientras, experimenta en el Ateca con una versión campera.