QUE BRILLE LA ILUSIÓN Para evitar la fiebre del niño sobrerregalado, apunta: más no es mejor. Ojo también al chantaje del tipo «Si no te portas bien, no van a venir los Reyes». Más allá de los catálogos, hay juegos con diez utilidades, y sin pilas ni botones. La imaginación del niño es el motor.