Georg Ganswein, mano derecha del pontífice emérito, carga contra Bergoglio por haber puesto límites a las misas en latín con el rito previo al Concilio Vaticano II después de que el alemán hubiera abierto la mano
El alemán abrió la puerta de los papas eméritos, pero, aunque aprecia la decisión histórica tomada por Ratzinger en el 2013, Bergoglio no tiene intención de renunciar