El padre de Murtaza asegura que varios secuestradores llamaban a diario a su casa amenazándoles y regañando a los padres por permitir al niño jugar al fútbol en vez de memorizar «el sagrado Corán»
El 2 de mayo de 2011 un comando militar acabó con la vida del terrorista más buscado, lo que puso fin a una persecución que duró más de una década y de cuya muerte EE.UU. no se olvida