En su discurso semanal que se emite hoy por radio e internet, cuyo contenido fue adelantado a los medios, Obama prometió hacer todo lo que fuera necesario para ganar «la guerra» contra «una extendida red de violencia y odio».
Este ataque es uno de los más sangrientos de las últimas semanas en Pakistán, país donde murieron más de 2.800 personas en los últimos dos años y medio.