El único cambio destacado por el presidente de EE.UU. es el nombramiento del general David Petraeus como máximo responsable militar en Afganistán, a quien se le atribuyen cambios favorables en la situación en Irak.
Berlín, París y Roma afirman que no hay nuevos indicios que apunten a una mayor amenaza de Al Qaida. Japón y EE.UU. advierten a sus nacionales de que extremen la precaución en el Viejo Continente.