E el teléfono hay registros de llamadas frecuentes a los jefes de un grupo miliciano, Harakat el Muyaidin, directamente vinculado con el servicio de inteligencia pakistaní.
El hallazgo también plantea interrogantes de si el grupo y otras organizaciones similares ayudaron a proteger y respaldar a Bin Laden en nombre de los servicios de inteligencia paquistaníes.