Con la afluencia «dun día de feira», la localidad enfrentó los continuos chaparrones durante la fiesta. La feria caballar atrajo a tratantes de Galicia, León y Valencia
«Se chove, deixa chover», cantaban Treixadura. Y esa es la actitud. En Galicia estamos acostumbrados a convivir con la lluvia, así que lo que sobran son planes B para unas vacaciones pasadas por agua, como se prevé que sean estas. A fin de cuentas, ya lo decía Siniestro Total, en Galicia «la lluvia es arte»