Al parecer uno de los detenidos había recibido instrucciones del fallecido Osama Bin Laden para atacar objetivos con importancia económica en EE.UU., Europa y Australia.
Un periodista recorrió esta semana las lujosas viviendas del dictador libio y de su familia: no solo pudo comprobar el alto nivel de vida de Gadafi, sino también el estupor de sus compatriotas ante el dispendio