El Valladolid llega a Balaídos tras dos semanas sin partido oficial y tres jornadas invicto y con su portería a cero, aunque esta circunstancia no le ha permitido escapar del descenso
El portugués jugó una hora y marcó dos golazos con la derecha desde fuera del área que pusieron en pie al Bernabéu y acabaron con el temor de Ancelotti a un partido trampa