Abdallah era considerado posible sucesor de Bin Laden y cerebro de los atentados terroristas contra las embajadas estadounidenses en Nairobi y Daressalam en 1998.
«No puede haber paz en la región si no la hay en Afganistán», declaró el presidente paquistaní, Asif Alí Zardari, en una rueda de prensa junto a su colega afgano.