Las verbenas han creado una legión de seguidores que no se pierden ni una actuación como Nerea Mendes, que hizo cuatro horas de camino de Marín a Lugo en una misma noche
Lleva desde el 2012 siguiendo a la orquesta canaria. Su pasión por este grupo arrastró también a su madre y logró hacer piña con otros seguidores. «Tiven unha crise un ano e non me despedín deles. Ao ano seguinte, Davinia deume un abrazo. Emocioneime tanto...!», dice.