El primer ministro del Reino Unido, Gordon Brown, se declaró hoy «horrorizado» por la ejecución en China del ciudadano británico Akmal Shaikh, condenado a muerte en 2008 tras ser detenido en posesión de cuatro kilos de heroína.
Según denuncia el Frente Polisario, agentes uniformados y de paisano de la policía marroquí «impiden» el acceso a los aledaños del domicilio de la activista.
Un portavoz de la rama de Al Qaida en el Magreb se atribuye el secuestro de la pareja. Italia advierte que no negociará con terroristas ni retirará sus tropas del territorio afgano.