Los responsables de la Seguridad Social gala se consideran perjudicados por unas prótesis cuyas implantaciones subvencionaron en pacientes con cáncer de pecho.
Las siete unidades de paliativos de los hospitales gallegos prestan atención «a más de 2.220 pacientes», mientras que otros 8.000 enfermos son atendidos en sus propias casas