El arrendamiento venció el 31 enero y, aunque este inquilino sigue pagando la renta, recibe coacciones para abandonar la vivienda. «Soy vulnerable y vivo con mi hijo que tiene una discapacidad»
Los residentes se concentraron desde las siete de la tarde delante del portal del inmueble hasta que consiguieron de madrugada el desalojo del piso por parte de los jóvenes que la habitaban sin permiso de la propietaria
La jueza de Vigo lo envió a prisión porque no supo justificar de dónde procedían los ingresos para financiarse su consumo ya que no tenía trabajo. Hace un año lo intentaron secuestrar en un piso de la calle Venezuela.