El dueño lamenta que no hayan cedido a pesar de que se ha abierto a perdonarles la deuda, de más de 2.000 euros, y a que les ofreció comprar la vivienda antes que a nadie
El arresto de su cabecilla ha sido el último golpe sufrido por los Matei, de los que cada vez quedan menos integrantes en la capital chairega. Una de las familias ya ha sido desalojada por orden judicial