«Es positivo que no haya empeorado, pero todavía es posible que lo haga. No quiero especular», ha manifestado el asesor científico del director general del OIEA. Militares y policías trabajan contrarreloj para refrigerar la unidad 3 de la central, que emite elevados niveles de radiación. Helicópteros y camiones cisterna arrojan toneladas de agua marina sobre el reactor. El balance oficial de víctimas ha subido a 15.000 personas.
EFE