El intérprete tenía 86 años y su vida había cambiado de manera radical en el 2019, cuando su hijo Cameron mató a puñaladas a su madre, Valerie Lundeen, y él fue abatido
El presidente honorífico de la Fundación San Rosendo se ordenó sacerdote después de estudiar Teología y fue durante años el responsable de Cáritas en Ourense