Con su presencia discreta pero memorable, Manrique brilló en las películas de Álex de la Iglesia y en series icónicas como «Farmacia de guardia» y «A las once en casa»
Serio y riguroso en su trabajo, aunaba su perfil técnico con su popularidad en la ciudad gracias a sus múltiples facetas profesionales, entre ellas su reconocimiento internacional como árbitro de balonmano