Ejecutado en colores vivos y pinceladas expresivas, la obra fue adquirida poco después de ser pintada por el hijo del magnate de la industria automovilística Walter Chrysler.
Otro estudio, realizado con motivo del Mundial de 1998, reveló también que el número de ataques cardiacos aumentó un 25% durante el partido en el que Argentina eliminó a Inglaterra en la tanda de penaltis.