O Grove echó ayer el cierre tras diez días de celebraciones con una jornada en la que 45 autobuses coparon el aparcamiento y miles de personas abarrotaron las carpas
A pesar del mal tiempo, la afluencia de gente fue muy elevada, había atascos para acceder a la localidad y colas para hacerse con una de las raciones a la venta
Emgrobes volvió a poner el foco sobre especies que, por ahora, los mercados no valoran y demostró el potencial del muxo, la almendra de mar, el carneiro y las algas
El Concello agotó el pasado domingo los 13.000 recipientes de plástico que había encargado para esta edición porque los asistentes se los llevan como recuerdo