El tridente del Barcelona acapara todos los elogios al ecuador del campeonato y Florentino Pérez se gana la peor nota por su pésima gestión al frente del Real Madrid
Desafió a los poderosos del fútbol y propició que los jugadores de la Unión Europea pudiesen circular libremente por el viejo continente. Muchos compañeros se enriquecieron gracias a su valentía, mientras él soportó una caída brutal en la que convivió con la ruina, la depresión y el alcoholismo